

Visualiza un gato delgado (gato flaco) y una chica alegre y un poco más llena de vida (chica gorda) sentados juntos en una mesa repleta de pizzas. Ambos lucen atónitos mirando una balanza que muestra un número sospechosamente alto. El gato, con expresión de preocupación, se aferra a su ensalada mientras la chica, con la boca llena de pizza, sonríe y señala la balanza.
Cuando piensas que el problema está en la dieta, pero... ¡la pizza es irresistible!
