

Un amigo está sentado en el sofá tratando de estudiar, pero constantemente es distraído por el olor del porro que está fumando su compañero en la habitación. A pesar de sus mejores intenciones, cada vez que abre un libro, su mente se va de viaje.
La situación es frustrante, pero también hilarante. La escena ilustra lo fácil que es perder la concentración cuando hay distracciones relajantes a tu alrededor, exagerando el impacto del porro como si fuera un superpoder que te transporta a otra dimensión.
Coloca al amigo en el sofá con un libro abierto y una expresión de profunda concentración, mientras que su compañero está en el fondo con una gran nube de humo y una expresión relajada. El texto en la parte superior dice: 'Intentando concentrarme en los estudios', y en la parte inferior, 'Pero ese porro me lleva a otro universo'.
